La libertad se aproxima
cual ansiada primavera,
muy pronto florecerán
los nardos, las azucenas.

Después de un muy crudo invierno
que secase las praderas,
donde la flora y la fauna
casi, casi, se extinguieran.

Resurgirán los jardines
vistiendo sus flores bellas,
la campiña nos deleita
con su enjambre de palmeras.

El perfume de las flores
nos embriaga, nos marea,
quedan atrás las ortigas,
ya éstas no nos molestan.

Libando de flor en flor
las mariposas y abejas,
los pájaros con sus trinos
musicalizan y alegran.

Se respira a plenitud
un aire que nos refresca,
nos movemos sin reparos
dentro de una patria nueva.

Se reconstruyen las casas,
las calles, las carreteras,
ha quedado atrás el odio
que tanto daño infligiera.

Vuelve el amor a mi tierra
haciendo historia las penas,
es un nuevo renacer,
¡ya llegó la primavera!

Libro \
Publicado en el Libro: Poemas II
Autor: Cástulo Gregorisch