En el tortuoso camino de la vida,
nos encontramos flores, algunas traen espinas,
sus perfumes y colores nos deleitan,
sus hincantes espinas nos lastiman.

El placer y el dolor son sentimientos
que en la vida se encuentran combinados,
el día que uno de ellos nos faltase
el otro perdería significado.

Placer sin conocer dolor no es entendido,
dolor sin conocer placer pierde sentido,
simbiótica relación de sentimientos
a los que en la vida nos vemos expuestos.

Intentemos disfrutar de los placeres,
no busquemos dolores pues ellos solos vienen,
fórmula básica para un mejor vivir
en este mundo de disfrutar y de sufrir.

Tratemos de aliviar el dolor del semejante
ya que sujetos todos estamos a dolores,
muy bien un semejante pudiera ser mañana
quien nos ayude con nuestros propios sinsabores.

Libro \
Publicado en el Libro: Poemas II
Autor: Cástulo Gregorisch