Libres, libres son mis versos, libres como mi pensar,
no se  ajustan a más reglas que a lo que quiera expresar,
lo que siento por mi patria, mi dolor y mi pesar,
y al mismo tiempo mi ira por este innecesario mal
que ha esclavizado una tierra, que ha destruido el hogar
de innumerables familias forzándolas a emigrar,
encarcelando infelices, torturando sin piedad,
matando con entusiasmo, sin medida y con crueldad,
rompiendo lo establecido, destruyendo la moral,
instituyendo doctrinas delineadas para el mal
que exacerban las pasiones más bajas de ese animal
que se hace llamar hombre, instigándole a odiar.

Sin perder las esperanzas de que el día llegará
donde cordura y justicia finalmente han de imperar,
que aquel que mal haya obrado su delito pagará
y en que todo buen cubano que a la patria sepa honrar
se una en fraterno abrazo, él de aquí con él de allá,
para que en loable esfuerzo puedan a Cuba salvar
convirtiéndola de nuevo en paraíso terrenal,
sigo escribiendo mis versos, libres como mi pensar.

Libro \
Publicado en el Libro: Poemas II
Autor: Cástulo Gregorisch