Aunque la densa niebla del olvido
atrás quiera dejar nuestros recuerdos,
nuestra memoria haciéndose patente
no nos permite olvidar muchos de ellos.

Como olvidar esos buenos momentos
que otrora nuestras vidas alegraron,
como olvidar los que desagradables fueron
y que a nuestra formación tanto afectaron.

Recordar es traer a presente
aquello que descansa en el pasado,
lo que se ha convertido ya en recuerdo
que se mantiene en la memoria bien guardado.

Recordar inolvidables tiempos
que grabados están en la memoria
por el buril de aquellas experiencias,
felices unas, dolorosas otras.

Es tanto lo que recordar podemos,
volver a revivir nuestro pasado
gracias a ese complejo mecanismo
que memoria por nombre hemos dado.

Nuestros primeros recuerdos yacen lejos,
tan lejos como años ya sumamos,
más sin embargo con un pequeño esfuerzo
los traemos fácilmente a nuestro lado.

No debemos vivir de los recuerdos,
tampoco vivir de ellos alejados,
el día que recordar ya no podamos,
nuestras vidas, sumidas estarán en el ocaso.

Libro \
Publicado en el Libro: Poemas II
Autor: Cástulo Gregorisch