Ritmos musicales propios de mi tierra tropical,
gentes de otros países se han querido adjudicar
la creación de los mismos, con descaro sin igual,
cambiándoles hasta el nombre, para así justificar
el plagio que se comete en el campo musical.

Sobra en mi tierra talento para música crear,
ejemplos muchos tenemos que les voy a mencionar,
bolero, mambo, guaracha, guaguancó y cha-cha-cha,
conga, son, danzón, guajira, son montuno y otros más
que se escapan a mi mente a la hora de contar.

Un nuevo nombre “la salsa” nos han querido implantar
como ritmo del momento, cuando a decir verdad
no es más que la mezcolanza de ritmos que existen ya,
que hemos creado nosotros dándoles paternidad,
“salsa” suena a condimento, algo para sazonar
y excitar así el gusto de algún sabroso manjar.

Nuestra música es muy nuestra, bella, eterna y sin igual,
su ritmo es incomparable, no existe otro similar,
original en su género no hay quien resista bailar
al son de nuestra guaracha, mambo, conga o cha-cha-cha.

Nuestra música aunque nuestra, es también universal,
es nuestro legado al mundo para todos disfrutar,
es el regalo de Cuba a toda la humanidad.

Libro \
Publicado en el Libro: Poemas II
Autor: Cástulo Gregorisch