Prisionera en las mazmorras
del castrismo,
sufre la libertad su cruel
condena,
más de cuarenta años de
presidio,
arrastrando con estoicismo
sus cadenas.

La voz de su protesta
no se escucha,
se ignoran sus lamentos
lastimeros,
al mundo no le importa
su amargura,
un mundo que merece
el menosprecio.

Confinada en la oscuridad
sola se siente,
acompañada de confusos
pensamientos,
atormentada por la indolencia
de la gente,
que caso omiso presta
a su tormento.

Esperanzada en resurgir
como Ave Fénix,
sueña con el llegar
de ese momento,
donde rompiendo las ya oxidadas
cadenas,
pueda sus alas agitar libres
al viento.

Poemas
Publicado en el Libro: Poemas
Autor: Cástulo Gregorisch