Déjame soñar              
y no me despiertes,       
sueño con mi patria       
en un sueño alegre.       

Sueño que a mi tierra     
al fin ya yo he vuelto,   
y que nunca más           
volveré al destierro.     

Sueño ha terminado        
un sistema funesto,       
que ya no hay más presos, 
que ya no hay más muertos.

Sueño que mi Cuba         
es libre de nuevo,        
que me muevo libre,       
libre como el viento.     

Sueño que hay en ella     
amor y respeto,           
que ha vuelto la paz,     
con ella el sosiego.      

Sueño en las familias     
y en su reencuentro,      
después de estar lejos    
demasiado tiempo.         

Sueño en la justicia
que al fin ha llegado,
castigando a aquellos
que fueron malvados.

Sueño que el amor
al odio reemplaza,
y que los cubanos         
de nuevo se abrazan.      

Sueño que la paz
desplaza la guerra,
que surge la luz
de entre las tinieblas.

Sueño que los niños
han vuelto a sus juegos,
y que hoy en la escuela
aprenden lo bueno.

Sueño que lo malo
al fin se ha marchado,
resurge mi patria
de oscuro letargo.

Sueño tantas cosas
que son de mi agrado,
como si me hicieran
un bello regalo.

Sueño con la tierra
más linda del mundo,
la que tanto adoro
con amor profundo.

Déjame soñar
y no me molestes,
¡Déjame soñar
 y no me despiertes!

Poemas
Publicado en el Libro: Poemas
Autor: Cástulo Gregorisch