Si las palmas oyeran       
los lamentos de un pueblo, 
sus altivos penachos       
caerían al suelo.          

Si las palmas oyeran       
los quejidos de ellos,     
dejarían sus hojas         
de mirar al cielo.         

Si las palmas oyeran
a miles de presos
rumiando sus penas
en oscuros huecos.

Si las palmas oyeran
a ese pueblo hambriento,
que no puede hablar,
que muere en silencio.

Si las palmas oyeran
el ruido del miedo
que ruge con rabia
como león fiero.

Si las palmas oyeran
como caen las lágrimas,
mojando la piel
de las tristes caras.

Si las palmas oyeran
a los exilados,
que a dejar la patria
se han visto forzados.

Si las palmas oyeran
a los fusilados
que desde lo eterno        
protestan airados          

Si las palmas oyeran
a tantos ahogados
que desde lo hondo
lanzan su reclamo.

Si las palmas oyeran,
cómo sufrirían,
de pena y tristeza
ellas morirían.

Poemas
Publicado en el Libro: Poemas
Autor: Cástulo Gregorisch