Dispersos por el mundo
como naves sin rumbo,
el destino es incierto,
nuestro malestar profundo.

Como pobres vagabundos,
errantes y olvidados,
injusta travesía
a que estamos forzados.

Añorando la tierra
que un día abandonamos,
estrujadas las almas,
ahogados por el llanto.

Arrastrando las penas
de nuestra desventura,
cual pesadas cadenas,
grilletes de penurias.

¿Cuánto habrá de durar
nuestro arduo camino?
¿Cuánto tiempo más
en este triste exilio?

Triste el existir
del desterrado,
obligado a vivir
de su patria alejado.

Poemas
Publicado en el Libro: Poemas
Autor: Cástulo Gregorisch