Diversidad de farolas         
desfilando acompasadas,       
marcándoles bien el ritmo     
la conga que la acompaña.     

De trajes multicolores        
los miembros de la comparsa,  
moviéndose con destreza,      
con estudiada elegancia.      

Se oye sonar la trompeta,
las sartenes, la guataca,
resuenan las tumbadoras,
el bombo y la gangarria.

También la corneta china
con su estridente chillido,
y alguno que otro instrumento
que se une a ese gran ruido.

Blancos, negros y mulatos,
con sus botellas de ron,
por las calles arrollando
con sentimiento y pasión.

Van marcando bien los pasos
con habilidad innata,
feliz grupo de cubanos
mezcladas todas las razas.

Cual gigantesca culebra,
agarradas las cinturas,
se mueve la alegre masa
desplegando sabrosura.

Moviendo bien las caderas
la bella mujer cubana,
demostrando su sandunga,
ninguna otra la iguala.

Con un rítmico vaivén
lleno de gozo las caras,
diviértense a todo tren
ya cerca de la mañana.

El alcohol ha hecho su estrago,
el sudor la ropa empapa,
algunos se caen al suelo,
otros de no caer tratan.

Se va apagando la música,
la gente ya está cansada,
se agotan las energías,
se termina la comparsa.

Poemas
Publicado en el Libro: Poemas
Autor: Cástulo Gregorisch