Llegó una oscura nube      
presagio de tormenta,      
cargada sus entrañas       
de mil falsas promesas.    

Muy pronto perdería        
su claridad el día,        
muy pronto un bello cielo  
ella oscurecería.          

Los rayos y centellas      
de su vientre salían,      
remplazando promesas       
que no se cumplirían.      
                           
Iluminando el cielo        
con su maldita ira,
destruyendo con fuego
lo bueno que existía.

Emisaria del diablo
cual mensajera impía,
con indefensa isla
muy pronto acabaría.

Inmisericordemente
la maldad ella vertía,
destilando el veneno
de una idea maldita.

Destruir nuestro pueblo,
todo lo que perseguía
al través de un sistema
de maldad e injusticia.

Enemistar vecinos,
dividir las familias,
miles hacia el exilio
de aquel horror huían.

Muchos desesperados
las balsas tomarían
y en un incierto viaje     
sus vidas perderían.

Los que allá se quedaron,
a la cárcel irían          
si no se plegaban
a una cruel tiranía.

Menos afortunados
frente al paredón morían,
donde eran fusilados
sin importar sus vidas.

Sufriendo esta vil nube,
sufriendo la ignominia,
se encuentra un pobre pueblo
clamando por justicia,     
en una larga espera
porque se aclare el día.

Poemas
Publicado en el Libro: Poemas
Autor: Cástulo Gregorisch