Candita la mulatica        
la que al solar alborota,  
con su menear de caderas   
montada en caja de bolas.  

De figura escultural       
se mueve como una diosa,   
ignorando a los muchachos  
que con piropos la acosan. 

En su cara una sonrisa     
sandunguera y retozona,    
camina con sabrosura       
mortificando a las otras.  

Estimulando en los hombres 
sus pasiones amorosas,     
crea envidia en las mujeres,
con todo esto…¡ella goza!

Es el centro de atención   
del solar “La Mariposa”    
causante de discusión      
entre maridos y esposas.   

El tránsito paraliza
cuando la calle ella cruza,
el que resista mirarla     
bien se merece una multa.  

El conductor de la guagua,
los choferes de los carros,
el cartero, el policía,
todos locos por mirarla.

El gallego bodeguero
se desvive en complacerla,
él aspira a conquistarla
le fía y le da dinero.

El carnicero no cobra
el filete que ella lleva,
es otro tonto aspirante
con quien también ella juega.

Atrás no se queda el chino
fruta y vianda le regala,
compitiendo con los otros
trata también de ganarla.

Muchos los que se desviven
tratando de agasajarla,
los tiene a todos dormidos
dándoles solo… migajas.

Afortunada Candita
aprovecha su figura
viviendo muy bien de ella,
moviendo bien la cintura.

Poemas
Publicado en el Libro: Poemas
Autor: Cástulo Gregorisch