Ante el eterno estado de inconsciencia
que la muerte provoca en los humanos,
muchos a un cielo irán, así ellos piensan,
otros piensan reencarnar, ya sublimados.

Cualesquiera sean nuestras creencias,
nadie a vuelto de allá, del otro lado,
para contarnos de esa rara experiencia
en la que muchos están interesados.

Conocemos el mundo a través de percepciones
que son por los sentidos recogidas,
enviadas al cerebro con premura,
lugar donde son reconocidas.

Al morir ese cerebro que registra
las impresiones materiales exteriores,
al no poder reconocer las sensaciones,
quedamos de este mundo separados,
dejamos de existir, la vida ha terminado.

Si viene o no viene algo después, nadie lo sabe,
es la gran interrogante que atormenta,
las religiones tratan de dar una respuesta,
los científicos la suya ya han tratado,
manteen tu alma pura y limpia tu conciencia
para cuando de este mundo te veas alejado.

Poemas
Publicado en el Libro: Poemas
Autor: Cástulo Gregorisch