En el fondo del mar descansa la ostra
de oscura cubierta codiciado molusco,
ignorando al mundo asida a las piedras,
satisfacción de muchos su delicado gusto.

Para mantenerse aislada del medio exterior
cierra ella sus conchas con fuerte presión,
aunque algunas veces no puede evitar
que partículas raras penetren su hogar.

Cuando agente externo se aloja en su masa
y la extraña invasión irritación le causa,
comienza para defenderse a formar una perla,
concreción nacarada que todos aprecian.

Si pudieran los hombres ser como la ostra
que cuando se le irrita produce una joya,
no reaccionando en forma descompuesta,
haríamos del mundo un gran collar de perlas.

Poemas
Publicado en el Libro: Poemas
Autor: Cástulo Gregorisch