Ya llegó el invierno con sus aires gélidos,
¿cuánto ha de durar?, solo un corto tiempo,
lo mismo no pasa con nuestro destierro,
¿cuánto ha de durar?, vaya usted a saberlo.

Las plantas comienzan a perder sus hojas,
las aves emigran a cálidas zonas,
nosotros no somos tan afortunados
que al calor del patio volver hoy podamos.

Usando de abrigo nuestras esperanzas
buscamos calor para nuestras almas,
frío es este exilio, invierno obligado,
frías son las vidas de los desterrados.

¿Cuántos más inviernos sufriendo exilados
 pasaremos antes que volver podamos?
¿Cuántos más inviernos nuestros corazones
 tendrán que sufrir sus fríos rigores?

Envidia sentimos por todas las aves
que libremente despliegan sus alas
y que en libre vuelo y sin restricciones
a doquier se mueven, no importan razones.

Esperemos que este frío exilio
que en un largo invierno se ha convertido,
se transforme pronto en tibio retorno
a esa tierra amada, la llave del golfo.

Poemas
Publicado en el Libro: Poemas
Autor: Cástulo Gregorisch