Se apagaron las estrellas, ya no brilla el firmamento,
la luna se ha retirado con su azulado reflejo,
una plaga desalmada se ha apoderado del cielo,
ese cielo que es mi patria, sumida en el sufrimiento.

Han convertido a la noche en la oscuridad del miedo,
oscuridad que se extiende por indefinido tiempo
apagados los luceros por malvados sentimientos,
oscuridad que protege todo lo malo y siniestro.

El odio, el rencor, la envidia, se manifiestan en pleno,
aprovechan que está oscuro, son nefastos, son malévolos,
se esconden en la negrura de una noche sin espejos
que reflejen la dulzura de los corazones buenos.
Se apagaron las estrellas, ya no brilla el firmamento.

Poemas
Publicado en el Libro: Poemas
Autor: Cástulo Gregorisch