Otrora jardín florido,
flores bellas y olorosas
jugaban entrelazadas
plagadas de mariposas.

Las rosas y los narcisos
se decían bellas cosas
al susurro de la brisa,
brisa fresca y deliciosa.

Más que jardín, paraíso,
donde colores y aromas
se mezclaban confundidos
en una danza preciosa.

La belleza y la armonía
manifestaban su prosa,
engalanando el ambiente
en unión maravillosa.

El día claro y brillante,
la noche oscura y hermosa,
eran enlace admirable
de una belleza pomposa.

Día trágico fue aquel
donde vil plaga de insectos,
hierbas malas y otras cosas,
invadiendo mi jardín,
marchitándome mis rosas,
llegaron y destruyeron
esta belleza armoniosa,
enviando hacia otras tierras
un sin fin de mariposas.
Este jardín fue mi patria,
hoy convertida en cruel fosa.

Poemas
Publicado en el Libro: Poemas
Autor: Cástulo Gregorisch