En busca de una esperanza
se hace la balsa a la mar,
huyendo de lo siniestro
de un régimen de maldad,
en busca de una esperanza
que prometa libertad.

Desesperada aventura
que la balsa afrontará,
olas de inmenso tamaño
hijas de un embravecido mar,
tiburones al acecho, esperando devorar
a los pobres infelices que quizás no han de llegar,
negra es la noche y los vientos
soplan, soplan, sin piedad.

Ya han pasado varias horas
exhaustos por el remar,
los alimentos y el agua
al mar han ido a parar,
los minutos lucen siglos,
terrible es la oscuridad,
duros momentos de angustia
les hacen reflexionar,
la esperanza les mantiene,
la fé les hace rezar.

Deshidratados y endebles
por el esfuerzo sin par
ya casi no se sostienen,
no se pueden agarrar del pedazo de madera,
balsa, si queréis llamar,
que en un triste bamboleo
sobre el inclemente mar,
amenaza con tirarles y sus penas terminar.

Lo terrible ha sucedido,
no pudiendo aguantar más,
hombres, mujeres y niños,
se pierden dentro del mar,
truncada aquella esperanza
de ganar la libertad,
historia que se repite
con infinita crueldad.

Poemas
Publicado en el Libro: Poemas
Autor: Cástulo Gregorisch