¿Volveremos los cubanos
a reunirnos en casa?
¿Volveremos a esa tierra
que tiene presa mi alma?
¿Volverán las guayaberas
a mostrar sus blancas caras?
¿Volverán a sonreírse
la dulce caña y la palma?
¿Se terminará el martirio
que tiene a mi patria esclava?
¿Se verá libre mi pueblo
de esa doctrina nefasta?
¿Visitaremos sus valles,
subiremos sus montañas?
¿Nadaremos nuevamente
en sus azuladas aguas?
¿Podremos trabajar juntos
a reconstruir la patria
y en un esfuerzo loable
poder de nuevo a ella honrarla?
¿Podrán amor y bondad
vencer al odio y la infamia?
¿Imperará la justicia?
¿Prevalecerá la calma?
Respuesta dará el destino
a todas nuestras esperanzas,
cuando termine la noche
y surja con su claridad el alba.
